Jun 24, 2015

Work Life Integration: otra empresa es posible

written by Rafael López
in category Artículo

El gallito de la reforma laboral polarizó el debate como antaño, reviviendo la imagen de explotados y explotadores, de sindicalistas y capitalistas, de buenos y malos.

Sin embargo, estamos en el siglo XXI. No solo la Doctrina Social de la Iglesia ha hecho mella en el mundo empresarial a través de entidades como la Unión Social de Empresarios Cristianos (Usec). La penetración del concepto de Responsabilidad Social Empresarial ha devenido en un gran avance al volver a instalar a los trabajadores como público angular.

Acción RSE, Cidere Biobío o Irade se han tomado el tema en serio; la Cámara de la Producción y del Comercio de Concepción ha impulsado seminarios y programas en tal sentido, al igual que la Sofofa a escala nacional.

Cada día más firmas se interesan por iniciativas como Great Place To Work y otro tanto intenta que subcontratados o proveedores alcancen los mismos beneficios de sus colaboradores. Comités paritarios ampliados y Sello Propyme apuntan en esa dirección.

Grandes empresas han instalado lactarios o renovado oficinas sin temor a colocar mesas de ping pong, taca taca, cocinas americanas o sillones para hacer un alto en la jornada, siguiendo el despeinado estilo de las start up.

Pausas activas, campañas de alimentación saludable, convenios de descuento en gimnasios o atenciones médicas engrosan la lista de detalles que están mejorando la calidad de vida laboral de no pocos chilenos.

Aún hay lugares donde las vacas adelgazan y se recortan turnos con serrucho para pegarlos “con Scotch” cuando vuelven a engordar; pero también hay cada vez más de aquellos donde se asume que la principal ventaja son las personas.

“Work life integration” es el concepto que está en la mente de esas compañías que comprenden que la enfermedad de un hijo no respeta horario de oficina o que el colaborador trabajará con más ganas después de ver una presentación escolar de su retoño.

Ojalá pensemos que en este Chile donde la desigualdad nos quita el sueño no solo hay ángeles y demonios. También existen muchos que creen que otra empresa es posible y, en consecuencia, están dispuestos a generar riqueza en el sentido literal y figurado.